La isla de Gran Canaria tiene una serie de atractivos que deberíamos conocer y visitar. Además de su capital, Las Palmas, hay otras pequeñas ciudades que bien merecen la pena, como por ejemplo nuestro protagonista de hoy, Arucas. Un paseo por ella os hará descubrir uno de los centros históricos más interesantes de Gran Canaria.
Arucas está al norte de la isla, y su nombre proviene de la palabra Arehucas, que nos recuerda el sabroso ron miel que se elabora aquí a base de caña de azúcar. Está situada justo a los pies de la montaña del mismo nombre, que como suele ser habitual en las Canarias, en un antiguo volcán desde el que se pueden tener unas vistas excelentes de Arucas y sus alrededores.
Si algo hace que nos detengamos en Arucas es la bellísima Iglesia de San Juan, conocida popularmente como la Catedral de Arucas. Se trata de un magnífico templo de estilo neogótico del siglo XVII, aunque buena parte de ella pertenece hoy en día al siglo XX. Realmente destaca muy por encima de todas las demás construcciones de la ciudad, de ahí su apelativo, sin serlo oficialmente, de catedral.
Además de las preciosas vidrieras que podéis ver en el exterior, tenéis que entrar para contemplar el tesoro artístico que guarda. Veréis preciadas esculturas italianas, pinturas flamencas y de la escuela andaluza, y otras piezas de gran valor. Si tenéis la oportunidad de subir a la Montaña de Arucas veréis en toda su magnitud este templo.
La Iglesia de San Juan se sitúa en la Plaza de San Juan, la principal de Arucas, desde donde parte todo su entramado urbano de callejuelas y casas de colores. Hay otra plaza importante también en la ciudad, la Plaza de la Constitución, que alberga el Ayuntamiento y el Mercado Municipal, dos edificios típicos de la arquitectura canaria del siglo XVII.
Como os decíamos antes, en Aruca se elabora el delicioso ron Arehucas. Para tener más información sobre él podéis visitar la Fábrica del Ron Arehucas, fundada en 1884. Es un lugar muy visitado por todos aquellos que tienen sus hoteles en Gran Canaria, con una bodega que tal vez sea de las más visitadas de Europa.
Además de su arquitectura y sus tradiciones, Arucas cuenta con muy buenas playas para relajarnos al sol y darnos un chapuzón. Tenéis la Playa de Bañaderos y la Playa de San Andrés, aunque tal vez no resulten muy ideales para ir en familia por su oleaje. Y por último no podéis faltar al Jardín de las Hespérides, un remanso de verde y de paz en el centro de la ciudad.
Foto Vía Palestrina55