Presa canario, el rey guanche de los caninos

Presa Canario

El presa canario, también conocido (en Tenerife) como Perro Basto o Verdino, es un poderoso canino que forma parte del Patrimonio Autóctono de las Islas Canarias por su valor histórico y características propias. Desde 1989 está reconocido como raza propia en la Real Sociedad Canina Española. En el archipiélago es un animal muy querido y respetado.

Este can de presa tiene un voluminoso cuerpo (una altura de 57 a 66 cm.) con una gran cabeza, llegando a pesar desde los 45 a los 57 kilos (machos) o 40 a 50 kilos (hembras). Su procedencia real es desconocida; se sospecha que apariencia actual se debe a los cruces entre perros canarios y los de conquistadores, ingleses, cubanos, etc.

De gran temperamento, antiguamente (desde el siglo XVI) se utilizó como guardián de las haciendas, ganadero y ayudante para los carniceros en el sacrificio del ganado vacuno. No obstante, la introducción por parte de los ingleses de las peleas de perros (bulldogs, bullterrier) incitaron a que este canino, por su excelente morfología, fuera cruzado para convertirlo en un luchador nato en estos sangrientos combates, perdiendo su utilidad inicial.

Este perro de combate reúne una serie de características físicas que lo hacen único en su especie: de talle medio, perfil recto, rústico y bien proporcionado. De pecho ancho, cuello musculado, su hocico representa el 40% de la cabeza; también posee unos dientes fuertes y bien encajados. La piel es gruesa, delgada y elástica; el pelo es corto y áspero.

Sin embargo, y es de agradecer, en 1960 se prohibieron los combates de canes, por lo que el presa canario estuvo en peligro de extinción; en 1970 se empezó a recuperar la cría de esta especie, demostrando el poderío de la misma.

A pesar de todas sus características, este dogo canario está catalogado por el gobierno como un animal peligroso. Siempre debe llevar bozal, como cualquier perro de gran envergadura, pero no es del todo real la imagen pública que se tiene de él. De inteligencia vivaz, tiene una mirada penetrante que escudriña todo a su alrededor debido a su innata capacidad para la vigilancia. A pesar de su fiera estampa, en familia es manso y muy protector; eso sí, puede mostrarse desconfiado con extraños. El rasgo que más destaca de su personalidad es su extrema fidelidad que se traduce en la defensa de los que más quiere.

Es indudable el valor histórico de esta raza canina, por lo que muchos se han esforzado en recuperarlo y asentarlo biológicamente. Si tienes la oportunidad de pasear por Canarias, no dudes en hacer una pequeña reverencia al rey guanche de los caninos.

Print Friendly, PDF & Email

Tags:




1 comentario

  1. lugo dice:

    me parece fantastica esta raza, pero quiisera saber si consigo ejemplares de esta raza en colombia

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Top