El atentado contra Franco en Santa Cruz

Francisco Franco

Los 40 años de dictadura militar de Franco son uno de los peores episodios por los que ha pasado España en su historia reciente, pero resulta curioso que la ascensión del Caudillo al poder estuvo cerca de evitarse. De haber sido así, nos encontraríamos hoy con un país seguramente muy distinto, o tal vez otro militar hubiese asumido el papel de Franco. En cualquier caso, vamos a recordar el momento que pudo haber cambiado la historia de España, el atentado contra Franco en Canarias.

Hay que decir que fueron varias las organizaciones que mostraron interés por la muerte de Francisco Franco a partir del año 1939, desde independentistas y anarquistas hasta los falangistas o los republicanos. Debido a la filtración de sus futuros planes de ejecutar un golpe de Estado, tanto la CNT como la FAI y los miembros de la Defensa Confederal de Canarias pudieron conocer de antemano las intenciones de Franco.

Es aquí donde entra en juego la figura de Antonio Vidal, un intelectual y anarquista convencido que residía por entonces en la capital de Tenerife, y al que se considera como el organizador del primer intento de acabar con la vida del Caudillo. Pero esta tarea contaba con la actitud cada vez más defensiva y cautelosa de Franco. Por supuesto, Vidal no actuaba por su cuenta y la orden de poner en marcha el atentado provino de algunos miembros de la FAI y del Comité Confederal, sin saber que uno de los asistentes terminaría por alertar a las autoridades de este plan.

Durante la noche del 14 de Julio de 1936, Antonio Tejera Alonso (Antoñé), Martín Serarols Treserras (el Catalán) y un tercer hombre del que no se conoce la identidad, se cuelan por un conducto que lleva hasta el interior de la Comandancia Militar en la que estaba destinado Franco, y una vez dentro se dirigieron hasta la misma puerta de su habitación. Pero los tres hombres no contaban con que la puerta estuviese cerrada por dentro, y la posibilidad de un golpe rápido y por sorpresa se desvaneció en el acto. Cuando trataron de forzar la cerradura, Franco comenzó a pedir auxilio ante lo cual los golpistas tuvieron que huir sin completar su plan. Curiosamente no fueron vistos mientras escapaban.

Al conocerse que la autoría intelectual del golpe era obra de Antonio Vidal las autoridades lo pusieron de inmediato en busca y captura, pero escapó gracias a que se mantuvo escondido bajo una lápida en un cementerio de Santa Cruz de Tenerife. Durante el tiempo de la República, continuó en activo realizando el trabajo de espía, pero sin volver a tener tan cerca la oportunidad de terminar con Franco.

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