Breve historia de La Palma

Taburiente, La Palma

Las primeras referencias escritas que tenemos sobre la isla de La Palma datan del siglo XIV, y nos hablan de una población cercana a los 4.000 habitantes, los benahoritas (también auaritas o awaras), y su territorio estaba dividido en 12 territorios. El medio de vida de los aborígenes se basaba en el pastoreo, preferentemente cabras, cerdos y ovejas, además de la recolección. Una de sus principales fuentes de alimento eran las raíces de helecho y amagante, que molían y posteriormente tostaban para elaborar el gofio.

En el año 1447 parten tres barcos desde la isla de La Gomera bajo el mando de Guillén Peraza, en dirección a La Palma con intenciones de conquista. El desembarco tiene lugar en el cantón de Tihuya, pero los benahoritas logran detener este primer intento de invasión, en el que el mismo Peraza fallece víctima de una pedrada. El siguiente desembarco lo protagoniza Alonso Fernández de Lugo, que llega con una tropa de unos 900 hombres, aunque gran parte de la conquista la efectúa pactando con diferentes gobernantes locales. Los que no quisieron pactar, Bentaycase, Jariguo y Carehagua fueron sometidos durante la batalla de Timibúcar.

La última resistencia de La Palma la ofreció Tanausú, que gobernaba en el cantón de Aceró, y que lograron resistir varias embestidas de los españoles en la Caldera de Taburiente. Tanausú terminó por caer en una emboscada cuando su cristianizado hermano Juan de Palma le aconsejó que, para evitar un mayor sufrimiento a su pueblo, ofreciese la rendición a los castellanos. Tras haber aceptado el consejo de su hermano, Tanausú se dirigió a encontrarse con Alonso Fernández de Lugo y fue capturado en la zona de El Riachuelo. Durante el viaje en barco hasta España, el mencey dejó de ingerir alimentos y falleció de hambre mientras repetía una y otra vez la palabra vacaguaré (quiero morir).

La colonización la llevan a cabo gentes no sólo de España, sino también llegadas de Portugal e Italia, para beneficiarse de las ventajas fiscales de las colonias y también atraídos por la promesa de tierras y riquezas. La excelente situación geográfica convirtió a los puertos de San Andrés y Sauces y Tazacorte en los terceros más importantes de la época, detrás de Sevilla y Amberes. Esta condición también supuso que La Palma fuese blanco de ataques de piratas en numerosas ocasiones.

El declive comercial de La Palma llega con el Antiguo Régimen, y el control que ostentan las clases monárquica y noble llevan a una merma de los derechos de comercio, dando paso a una etapa de dominio señorial, una suerte de sistema feudal. En el año 1773 cae este sistema de gobierno en toda España, y es en 1812 cuando se forjan los actuales municipios de La Palma, y comienza la actual ordenación política y administrativa.

Foto vía: especiesamenazadascanarias

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