La rica gastronomia de Fuerteventura

gastronomia de Fuerteventura

En esta ocasión quiero hablarles de la gastronomía de la isla de Fuerteventura. En general en el Archipiélago Canario la cocina canaria no es tan variada como en otras regiones del país, sobre todo porque durante muchos años dependíamos sólo de nuestros propios productos. Ahora, y aunque se siguen elaborando recetas ancestrales, nuestra cocina se ha enriquecido con el aporte que nuestros visitantes y residentes hacen a nuestro acervo gastronómico.

En nuestras islas la cocina se nutria de elementos básicos: la leche y el gofio, la carne y el queso de cabra, y los mojos y aliños con que sazonamos casi todos los alimentos. En Fuerteventura en concreto, la cabra majorera proporciona unos cabritos, o “baifos”, de carne muy sabrosa que sus gentes asan consiguiendo un plato magnifico, y con una leche de mucho sabor y alta concentración elaboran un queso riquísimo, el queso majorero, hoy con denominación de origen y de calidad reconocida.

Pero en la isla de Fuerteventura se hace también jamón de cabra. Y esto, que yo sepa, sólo se hacía en esta isla, las mas grande del archipiélago. En cierta ocasión conocí a un viejo campesino de la isla Maxorata que me explicó como lo hacían sus padres y sus abuelos, y como el también había seguido la tradición. En una isla árida, con poca vegetación y siempre azotada por el viento de levante, sus 20 grados de temperatura media favorecen la desecación de un producto cárnico como la fibrosa carne de cabra.

gastronomia de Fuerteventura

Mi amigo me contaba como ayudando a su padre construían en mitad de sus tierras un pajerito o cabaña cuadrada, con tres ventanas y una puerta, y dentro, colgando del techo, colocaban los cuatro cuartos despellejados del animal después de haberlos tenido metidos en sal marina unos cuantos días. Y allí, mecidos por el viento seco y curtidor de la isla se convertía en un magnífico jamón de cabra.

En el norte de Italia, yo he tenido el placer de degustar un jamón de cabra que los italianos llaman “violino”. No conozco la técnica de elaboración de este producto, pero os puedo asegurar que es un manjar exquisito.

Pero volvamos a Fuerteventura… El mismo viento seco es el que utilizan los pescadores en las orillas de sus playas para secar las “viejas” que, ya sazonadas, cuelgan en tendederos hasta convertirlas en las ricas “jareas” que encontramos en casi todos los mercados de Canarias. Las jareas se comen aquí después de tenerlas en remojo unas horas, luego asadas y acompañadas de un buen vino de la tierra. Me queda añadir que en Fuerteventura no hay viñedos y que, por lo tanto, los vinos que se consumen allí deberán ser importados.

Y me despido con un postre auténticamente canario, el frangollo. Desde que aprendimos hace ya siglos, a moler granos de cereales en un molino de dos piedras, nuestras mujeres afortunadamente preparan el frangollo.

Los ingredientes de este postre típico son harina de maíz o “millo”, leche de cabra, azúcar y almendras o pasas. El frangollo se elabora mezclando bien todos los elementos y cociéndolo todo a fuego muy lento para conseguir una pasta cremosa y compacta, que luego se deja enfriar en un molde recubierto con azúcar quemada. Las variantes dependen de la creatividad de la cocinera, pero en todas las islas se come este nutritivo y rico postre canario.

Foto 1 vía: fuerteventuraturismo

Foto 2 vía: grancanaria-doramas

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